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15 dic. 2014

Metafísica y literatura: como hermanas sin iglesia.


Algunos lectores  han señalado que este blog  tiene pocas entradas relacionadas con el título del mismo, otros me piden más información acerca de cómo lo que escribo de contenido metafísico se relaciona con la literatura... pues voy a hacer un intento de responder a ambas interrogantes  y relacionar esos términos--de eso se trata el trabajo creativo literario--, sin amalgamarlos, en este apartado. Primero habría que dar una definición sencilla de la metafísica, entre muchas me gusta la siguiente:  una ramificación de la filosofía que abarca, o intenta abarcar, la naturaleza última de lo real. Y la literatura, como bien saben muchos lectores, entrecruza su temas con este concepto cuando se desnuda a la realidad. Platón, cuando se refiere a Sócrates ya expone un contenido metafísico con términos literarios, léase El Banquete, o cuando expone su sociedad ideal en La república la enmarca a la naturaleza última de lo real valiéndose de recursos literarios.  No hace falta mencionar a Swedenborg, ni a Milton, ni adentrarse en estudios de magos como Eliphas Levi o Dione Fortune para captar que la metafísica ya está impresa de manera sencilla en múltiples obras. Se encuentra en algunos cuentos de Kipling, de manera proverbial en el Fausto de Goethe y siempre presente en el legado del gran Borges con sus paradojas o juegos de palabras sobre el tiempo, el infinito y la ilusión de este mundo.
Podría decirse que la literatura y la metafísica van juntas como hermanas sin ser miembros de una iglesia. Paralelamente, en todo escrito, como en la vida, están hermanadas las siete leyes --porque se cumplen, como diría Carnap, en un mundo coherente, incluso en el de los cuentos de hadas-- o principios herméticos, que se han transmitido en forma esotérica en círculos selectos y más recientemente de forma exotérica, con otras denominaciones, en talleres, cursos, folletines o libros de auto-ayuda a través de los pregoneros de la New Age y más que todo con interés mercantilista dejando muchos cabos sueltos cuando intentan explicar el cómo, eludiéndolo con un movimiento de capa roja --no boina-- con eso de que "el cómo no importa, lo importante es el resultado" .
   Para explicarme mejor (escribo largo porque no tengo tiempo)  cito este poema sobre el ajedrez de Borges donde se evidencia claramente una de las leyes de la metafísica, la ley de correspondencia, esa que establece: "como es arriba es abajo, como es adentro es afuera, todo se corresponde, la diferencia estriba en un nivel de vibración". Otros la definen como una duplicidad hacia al infinito.

I    

                                                                         En su grave rincón, los jugadores 

rigen las lentas piezas. El tablero 

los demora hasta el alba en su severo 

ámbito en que se odian dos colores. 


Adentro irradian mágicos rigores 

las formas: torre homérica, ligero 

caballo, armada reina, rey postrero, 

oblicuo alfil y peones agresores. 

Cuando los jugadores se hayan ido, 

cuando el tiempo los haya consumido, 

ciertamente no habrá cesado el rito. 


En el Oriente se encendió esta guerra 

cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra. 

Como el otro, este juego es infinito. 



 II 


Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada 

reina, torre directa y peón ladino 

sobre lo negro y blanco del camino 

buscan y libran su batalla armada. 

No saben que la mano señalada 

del jugador gobierna su destino, 

no saben que un rigor adamantino 

sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero 

(la sentencia es de Omar) de otro tablero 

de negras noches y blancos días. 


Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. 

¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza 

de polvo y tiempo y sueño y agonías?



Al buen entendedor no habrá que decirle que incluso los mismos dioses se deben estar enfrentando a problemas similares a los de sus criaturas por esta llamada ley. Sin salirnos de la metafísica podríamos especular literariamente y dar alguna explicación: "quizás ese Dios que no tiene género, ni número, pudiera ser muchos y ell@s se están enfrentando a ell@s mism@s al no saber qué hacer con unas criaturas que evidentemente se están saliendo de su propósito original --¿o será ésta la escondida intención de su creación?--  convirtiéndose en especies de zombies, sin capacidad de respuesta ante un sufrimiento infligido por ellos mismos, citando como caso el de una  interminable cola para adquirir productos, necesarios o no,  una especie de "rabofilia" que se convierte en hábito... o quizás el dios infantil se aburrió de su juguete favorito, dejándolo abandonado a una programa, o software, llamado Universo o mátrix cósmica, con nuevos comandos que nadie comprende,  lógicamente, porque ese dios se está convirtiendo en adolescente en ese otro gran Tiempo medido con otra escala.... ¿quién sabe?... la Literatura te provee muchas más respuestas que la Metafísica, tantas como la fidelidad hacia la primera te lo permita.

Puedo reciclar una publicación anterior y relacionar  otra gran ley,  la polaridad, con la literatura.


Entre todos los principios herméticos se expresa que éste es el más evidente en nuestro día a día.
Este principio plantea que todo en la manifestación está sujeto a la polaridad. Todo en el universo tiene dos polos. fácilmente, por ejemplo; el día y la noche, el amor y el odio, arriba y abajo. La diferencia entre esos polos es su nivel de vibración. El todo, el absoluto, no posee polos, es una unidad que no está sujeta a este principio. Entre esos polos hay infinidad de grados y la frontera entre ellos es relativa, no sabemos con exactitud dónde comienza el calor y dónde empieza el frío. El hermetismo plantea que la polaridad se ilustra en forma de un círculo, porque los extremos "se tocan". De esta manera, los extremos o los opuestos no son contrarios, sino complementarios. Estos poseen la misma energía.
Algunas polaridades son reconocidas
En nuestro diario vivir podemos observar la polaridad y tenemos la posibilidad de poner a trabajar el principio a nuestro favor. El hermetismo expone que todo lo que existe y las experiencias que pasamos contienen ambos polos (positivo y negativo). Según se expresa en el Kybalión, "la mente, así como los metales y los elementos, puede transformarse de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración." por lo tanto, el hermetismo propone que podemos transformar esa energía en otro estado y podemos escoger en cuál de ellos deseamos permanecer. A este cambio consciente de un polo a otro la tradición hermética le llama transmutación.
Este proceso puede lograrse en cualquier plano. Veamos algunos ejemplos
En el plano emocional utilizaremos el ejemplo la experimentación del miedo. El miedo es una emoción que podemos sentir cuando desconocemos qué puede ocurrir ante una eventualidad. Si en alguna ocasión nos toca presentarnos ante un público podemos colocarnos en el polo de la valentía precisamente enfrentado el miedo, y presentarnos ante grupos pequeños para luego poco a poco aumentar el tamaño del grupo. Este ejemplo nos ilustra cómo sería en el caso que se desee trabajar con el miedo. Tomemos en consideración que el hermetismo promueve el desarrollo personal, pero es la persona quien decide en cual polo quiere permanecer.

En el plano literario, lo que le compete a este blog Escribir para publicar, pongamos de ejemplo dos obras producidas para la misma época, a finales de la II guerra mundial, escritas por intelectuales que vivieron su conflicto personal relacionado con sus ideales y crearon dos narraciones de renombre mundial; sin embargo, la emotividad, las expresiones en que se basan los hechos, los personajes y el tono del autor, son totalmente opuestos. Digamos que uno se mueve en el polo del amor sublime y de la inocencia, el otro, en el polo del amor egocéntrico; uno muere para reunirse con su amada rosa, el otro mata a la que cree amar porque aquella entendió un detalle que más nadie captó de una pintura. Si ya los leyeron ya saben a cuales relatos me refiero, uno es El principito de Exupery, el otro El túnel de Sábato. Ambos se pueden bajar desde este blog, ya antes los he reseñado. Son dos obras que no guardan relación entre sí; aunque se escribieron en el mismo momento histórico y los autores tenían similar edad. Son dos joyas aceptadas por el público porque tocan la fibra del lector; sin embarco, como ya mencioné, vibran en dos polos muy opuestos. Esto es lo extraño de la ley de polaridad, no significa que algún extremo sea mejor que el otro, sino que debemos saber en cual extremo queremos estar y movernos hacia él. Por ejemplo, el Principito con toda su inocencia y su brillantez se deja morder por una serpiente para poder encontrarse con su rosa, en el Túnel Juan Pablo Castel confiesa abiertamente su crimen y lo justifica porque lo hace por amor.
El gran libro de El Kybalión, cita textualmente:
"Todo es doble; todo tiene dos polos; todo su par de opuestos; los semejantes y
los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza pero
diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semi verdades;
todas las paradojas pueden reconciliarse"






En el cuento Los perros de Playa  cual surfista y la tabla que lo sustenta se apoya este concepto en la literatura. A continuación coloco un fragmento de uno de sus capítulos. Allí se expresa el principio  de polaridad en lo que se refiere al acercamiento físico y emocional:

Arriba─abajo, este─oeste, adelante─atrás
‘Cinturón de espumas el Caribe Mar’: hermosa frase del himno neoespartano. Anoche, mis ínfulas de conquista se desvanecieron cual retahíla de pompas de jabón. Cinturón de palmeras a lo largo de la costa. ¡Tremendo error!: una pulga en la oreja, orín en el árbol equivocado, un gruñido al amo. Y entre palmeras, los nocturnos locales de conquista ocupan su espacio, cual los ojales de ese cinturón. Debe evitarse a toda costa conversaciones sobre política o religión. Arriba Helios arrima su látigo blondo sobre nuestras húmedas espaldas. Es ventajoso conversar sobre asuntos que no causen división. En el fondo, tímidas estrellas aplanadas se ocultan en la suave arena. Y es fundamental tener buen humor en hondura junto a la estrella de permanecer alegre. Hace rato pasó una “agua mala” rozando mi tabla. ¡No matter what!, así como me dijo mi amiga francesa. El agua semeja un cristal fundido hoy. Cuando llevé a la irlandesa a la casita vecina del Guayamurí ─pequeño Fujiyama de copete escarpado─ le pregunté sobre su religión, y se disgustó. Transparente, con olas perfectas; la marea barrió las algas anoche. Hubiera sido preferible hablar sobre sus gustos ─otra norma─ y tratar de complacerlos. Una sombra me roba el sol por unos momentos. Cuando ellas gustan de las aventuras se deben llevar a una discoteca, o montarlas en la banana, en los ultralivianos o en las motos de agua. Allá arriba: un pasante ultraliviano con una cola publicitaria invitando a una fiesta. La ventaja de las discotecas es que no tienes que hablar mucho. El diáfano aire parece acercar a Los Frailes. Y existe mayor acercamiento físico. Más atrás, dos pelícanos se dejan caer como grises mangos de hilacha en un jardín azulado. Otra de las condiciones “perrunas” es mantenerse en buena forma. Uno levanta el vuelo con su “presa” en el pico, el otro perdió la suya. Para mantenernos así, tres de nosotros surfeamos. Lebrel rubio, equilibrio en plano, agua “glass”, naturaleza expuesta... y nosotros pasillaneando sobre las olas. Chucho fue campeón infantil. Mientras esperamos una buena ola, un “ladrido” interrumpe mi contemplación: “¿y qué pasó anoche después que nos separamos?”. También manejo bicicleta antes de ir a surfear. “Lo que comienza mal, termina mal”, respondo. Lolo no ha llegado aún, pero en la playa su tabla lo espera bajo de la caseta de vigilancia de Chuíto. “¿Y qué quieres, guevón, comer lomito todos los días?”, me dice. Y cuando la tarde cae, la jauría entera hace unos ejercicios de barras paralelas en la playa. “¿Muerto, quieres misa?... y a ti ¿cómo te fue?” Eso sí, cuando no hay nuevos huesos para roer. “Bien, nos fuimos para la casita playera y cuando ya estábamos para el momento culminante...” Es condición necesaria ser joven y tener un don, gancho, o punto fuerte. ¿Qué…?, le pregunto al momento de acercarse una ola cristalina reventando hacia la izquierda. Y saberlo reventar. Ya Chucho se encumbró en la cresta, y escucho que dice en efecto Doppler: ‘que asco; tenia un peleroooo’. De lo contrario, no pocas te dejan el pelero y se dejan roer por otro lebrel. La frescura del agua me cobija, volteo y sólo veo a un jinete de pie alejarse. La edad de un perro de playa oscila entre los diecinueve y treinta y cinco años. Ahí viene mi ola, ésta revienta hacia la derecha. Aunque todos somos jóvenes, yo soy el mayor y recién pasé de los treinta. Me voy. Cuando uno pasa de esta edad, la probabilidad de caza disminuye con las chicas muy jóvenes. Qué placer se siente al subirse a la tabla, tanto como besar a la chica que te gusta. Pero con buena labia –el aullido atinado─ levantas a las mayorcitas: el “target” ideal. Hay que empujar los brazos hacia abajo para poder levantarse. Aunque, como dicen: la experiencia hace la diferencia. En el momento en que la ola te comienza a llevar, te paras en la tabla, el pie trasero te sirve de timón y el delantero para maniobrar, y generalmente se da la cara ante la rompiente ola. Así, Chucho el hogareño, que nunca ha salido de la isla, con sus ojos verdes contrastando a una bronceada cara, mantiene una ingenuidad oculta, cual Lassie, que sabe aprovechar. Arqueas un poco las piernas para buscar estabilidad. Lolo se estabiliza con unas greñas refinadas de galgo Afgano, su mirada de yo no fui y su atlético torso de Boxer. Eso sí, la tabla debe soportar tu peso. Fucho tiene sus metros noventa y tantos y su carta bajo la manga cual Gran Danés, qué digo: su brontosauro bajo la anaranjada ‘hamaca de hilo’. Y !ya está¡ dejas que la ola te pasee moviendo tus caderas en sincronía. Beto, la simpatía de un "salchicha", tiene la fisonomía propia de un margariteño, hijo de guayacanes; y sabe explotar sus rasgos exóticos… para las extranjeras. Finas gotas de agua adormecen al calor del rostro, el agua te persigue para engullirte, el olor a alga con yodo, el sabor a sal impoluta, y esa sensación de... Libertad. La esclavitud hacia el ejercicio físico me permite mantener una figura tallada a fuerza de sudor y dolor, cual entrenamiento de Dobberman. Disfruto al máximo de la ola y la abandono antes de que se extinga. La emoción de la cacería es similar a la de surfearChucho me dice: “tranquilo, que tú no fuiste el único rebotado”...


Si quieres leer más del libro puedes bajarlo en Kindle o ilustrado en físico por amazons dando clicn la figura o en el siguiente enlace 7 principios, 7 cuentos, un destino

Ahora volviendo a Sábato, específicamente a su ensayo El escritor y sus fantasmas, al fragmento donde el autor cita a Exúpery y menciona, con o sin intención, este principio de dualidad: esperanza-desesperanza, muerte-vida, soledad-comunión, pesimismo-idealismo.
Nada es casualidad, amigos, transcribo un fragmento de su ensayo:
El hombre no sólo está hecho de desesperanza sino, y fundamentalmente, de fe y esperanza; no sólo de muerte sino también de ansias de vida; tampoco únicamente de soledad, sino de comunión y amor. La obra de Saint Exúpery muestra cómo la literatura puede ser profunda y no obstante estar impregnada de cálidos sentimientos positivos. Dijo Nietzsche que un pesimista es un idealista resentido. Si modificamos levemente el aforismo, diciendo que es un idealista desilusionado, de ahí podríamos pasar a sostener que es un hombre que no termina nunca de desilusionarse; ya que hay en la condición psicológica del idealista una especie de inagotable candor. Y así como la desilusión nace de la ilusión, la desesperanza surge de la esperanza; pero una y otra, desilusión y desesperanza, son, curiosamente, el signo de la profunda y generosa fe en el hombre."

Ya en el mismo ensayo Sábato anticipa lo que será el futuro de las novelas que resonarán --una proyección del Principio de Genración--, al momento cuando los que pretendemos que se nos lea debemos enfocar nuestra escritura:

"... Pero ahora, cuando las guerras totales y los totalitarismos nos han traído al caos universal, la novelística busca inconscientemente una nueva tierra de esperanza, una luz en medio de las tinieblas, una tierra firme en medio de la gigantesca inundación. Se ha destruido demasiado. Y cuando lo real es la destrucción lo novelesco no puede ser sino la construcción de alguna nueva fe. Si esta tesis es correcta, no es arriesgado suponer que en los años próximos la novela que más resonancia tenga en el corazón de los hombres sea la que, de alguna manera, sea capaz de suscitar una nueva (pero genuina) esperanza.”

Después de tantos años de  haber sido escrito aquel ensayo y al notar que cada vez el ser humano se ve atrapado en una vorágine de consumismo, de crisis inventadas o  de una desesperación al no poder acceder al cambio, se abre la posibilidad de seguir escribiendo y publicando por cuenta propia... de esa manera no dejar morir lo que quedó rezagado en la caja de Pandora... la esperanza,

Y para concluir está entrada y no olvidar lo de la relación del título del blog  con su contenido vuelvo a anexar el enlace para que algún lector interesado elabore su propio libro:
https://www.createspace.com/

1 dic. 2014

Write to publish


¿Cómo publicar gratis?


Como ya muchos saben Amazons a través de https://www.createspace.com/ te permite editar  y publicar tu propio libro sin costo alguno, en la página de CreateSpace te dan las directrices para hacer tu propio libro, editarlo, diseñar la portada y una vez reunidos los requisitos lo colocas en el mercado a través de Amazons  y otros distribuidores que puedes seleccionar en diferentes países.Además tu fijas el precio el cual puedes modificar una vez conozcas de estrategias de mercadeo
Yo ya lo hice, re-publiqué mi libro, que se agotó, al no encontrar alguna otra editorial que, ante la carestía de papel, el  alto costo de la vida y otra razones que ellos conocen, se animara a publicarlo. Confieso que me llevó algo de trabajo corregirlo, diseñar la portada, aportar una ilustración para cada cuento y adaptarlo al formato de 6 por 9 pulgadas, el más recomendable. Es una opción, sobre todo cuando se habita en un país donde las oportunidades de publicar cada vez son más estrechas; aunque pudiera presentar ciertas dificultades durante su elaboración  para el que no entiende mucho el idioma inglés. Si alguien necesita una ayuda al respecto dejar un comentario
Anexo el enlace por si alguno está interesado en adquirir un ejemplar o dar su opinión.




22 sept. 2014

Ser impecable con el lenguaje o…

Ser impecable con el lenguaje o…

—Volverse  caca... Mi, no entender none Cindicó la dama de cabellos grises con acento de “norte-maricana”  cuando cualquier extranjero aún  podía salir a la calle sin miedo a ser atracado. 
—No se preocupe señora… yo también estoy casi igual que usted —expresé antes de señalarle la dirección que  buscaba. Era una de las calles de Sábana Grande, pero no de la Gran Sabana afortunadamente…  a donde la habían mandado. 
   Poco antes de que la  anciana "lady" me detuviera había alcanzado a oír a la joven pareja cómo —utilizando un léxico precario donde escasas "palabras" fungen, cual jokers en una partida de Rumie, de muletas para sostener a un lenguaje prematuramente desahuciado cuando se usan múltiples veces para significar diferentes cosas— habían intentado enviar a la extraviada turista a la selva del Precámbrico.
   Ahora me pregunto:  ¿qué instrumento debe usar el entendedor para descifrar el verdadero significado de tal pobreza de lenguaje?, ¿la entonación?, ¿las señas?, ¿la cadencia?, ¿la intención?
 O serán esas "conversas" simplemente un diálogos hipócritas de sordos para pasar el tiempo y paliar la soledad in crescendo de hoy en día. Incluso, estos jóvenes habían "tatuado" la personalidad de la infortunada turista  contra su voluntad con la palabra “marica” unas cuantas veces.

  Debido a que últimamente más jóvenes, incluso adultos y profesionales, se han ido sumando  en la práctica de este nuevo deporte unisex de lanzar al viento palabras prosaicas, groseras y con significados diferentes a los que según la lengua oficial les corresponde en el uso cotidiano del habla he dado vida de nuevo a esta entrada.
Había estado dándole vueltas al  tema de la impecabilidad  de la palabra o, mejor dicho, de la indigencia de la misma  si se le evaluá desde el lado vacío del vaso medio lleno, desde hacía algún tiempo, a veces sintiéndome incapaz de hacerlo llegar a la reflexión del  lector común de este país, que quizás ya se sintió sumido en  la abulia , apatía o desinterés por la palabra escrita.
Como ejemplo podría nombrarse, sin mencionarse, a “la vergüenza venezolana”, al ilegítimo que jura que las palabras terminadas en "a" o en "e" pertenecen al  género femenino o masculino respectivamente,  quien desde su curul las viola sin preservativos  a su antojo ante los ojos de quienes deberían proteger la pureza del idioma. Lo sorprendente es que esto lo hace como si fuera lo más sano para la comunicación. Es evidente que para estos inválidos de vocabulario la frase aquella de “el verbo crea” es equiparable a  “el verbo sabe a m...”.
   Para estos inválidos de lenguaje el más "útil" de esos comodines, además del antiguo “güon” de los años ochenta, es la palabra “marica” o “marico”…  a la cual, por lo menos, sí se han preocupado en diferenciarle el género; aunque la palabra en sí ya tiene implícita una ambigüedad.  Incluso "el joker" ya llega a espacios no reservados para el mismo, como la universidad. Hace poco cuando fui a consulta odontológica en la casa magna de estudios, UCV,  me atendió un joven estudiante de postgrado y lo primero que dijo fue “Ok, marico, abre la boca… “  aunque, seguidamente se corrigió al darse cuenta de su indiscreción con “disculpe, señor”.
     Por eruditos es sabido que desde el momento en que brota la palabra de los labios ya lleva una intención. "El Verbo crea", nos dice la Biblia ya en su primer capítulo y es con la expresión de las palabras que se hace la luz. Por otro lado, con respecto a la influencia del lenguaje en el reforzamiento de la personalidad , Giovanni C., un amigo psicoterapeuta  profesional,  expresó sentirse preocupado por el uso creciente de la palabra “maric@” entre la juventud de ambos sexos. El asegura que la energía verbal que lleva la palabrita, asumiendo a verbo como acción,  distorsiona la sexualidad de tanto repetirse; y agrega que no le extraña el auge de tanto homosexual en los últimos años, sin que ellos mismos conozcan la razón de su cambio, de su salida de closet, o  de su humedad en la canoa.
 —A mí que no ve vengan con esa palabrita porque los mando de una vez al carajo —expresó— lo que quieren es minimizar al otro.
   Coincido totalmente con él en la intención del comodín, ya no oculta: desprestigiar, oscurecer, incomunicar y por ende dominar. ¿Lo habrán logrado ya estos lidercillos políticos?
Por supuesto que lo han logrado digo yo, aunque él lo duda. Por esa  razón, además del "pantaletismo" militar, se mantiene en el poder el lumpen del lumpen más grande habido en la historia de Venezuela.  Quizás dentro de unos cuantos años los historiadores plasmarán con impecable lenguaje el origen de toda esta debacle moral que parte por el  abuso de la simbología de la lengua.
Desde el origen de los tiempos las culturas avanzadas han respetado y hecho respetar su lengua.
Los toltecas, decían que el lenguaje es el código que utilizamos los humanos para comunicarnos y comprendernos. Cada letra y cada palabra de cada lengua es un acuerdo. Llamamos a esto una página de un libro. La palabra “página” es un acuerdo que comprendemos. Una vez entendemos el código, nuestra atención queda atrapada, y la energía se transfiere de una persona a otra. Para entender mejor esto anexo el enlace que contiene uno de los pactos del libro de Miguel Ruiz, “Los cuatro acuerdos”.
Véase el enlace:
El primer acuerdo

 Razón tenía el Maestro Jesús cuando expresó: no es lo que entra en la boca lo que perjudica al hombre, sino lo que sale de ella porque viene del corazón. De otra manera los toltecas quieren decir lo mismo: las palabras son como un alimento que nutre nuestra personalidad, si la alimentas con miedo, desprestigio, críticas, culpa, etc., entonces en eso te conviertes... somos lo que comemos.
Ahora me pregunto: ¿Será posible ser impecable con la palabra y más en el lenguaje escrito?
   Los lingüistas o estudiosos de la lengua española, comenzando por Don Andrés Bello, pasando por Ángel Rosenblat y revisando los artículos en primera persona del plural de Alexis Márquez Rodríguez, sostienen que el lenguaje lo hace el habla popular y añaden que cuanto más se use un vocablo por el común de la gente, aunque anteriormente fuera aceptado por la Academia erróneamente tanto por escrito o hablado, aquel pasará a formar parte del idioma y el diccionario tendría que añadirlo, pudiendo quedar la fórmula anterior, aunque correcta gramaticalmente, como un arcaísmo.
   Pero, ¿qué ocurre cuando el habla popular desvirtúa el lenguaje, utiliza la gramática erróneamente y/o emplea un mismo vocablo para referirse a múltiples conceptos tal como sucede hoy en día?  Pues sencillamente envilece la lengua, obstaculiza la comunicación y embrutece el alma, la cual se vale de tal instrumento para avanzar.


En la escritura, que no es más que llevar a impreso la oralidad, la impecabilidad de la palabra vendría supeditada al uso más adecuado a la situación y al momento que se narre, describa, ensaye, copie o ejemplarice, a la acción coherente de los personajes, y a la pasión o sentimiento que  pueda despertar  en el lector. Así sería absurdo poner en boca de un "colectivo" violento —cuya "tarifa" mensual supera varios sueldos mínimos— palabras con una prosa educada; sería como vestir un frac con chancletas de goma para ir a un matrimonio; o poner bajo el bigote del dictador palabras de solicitud auténtica para trabajar por el país y en contra la corrupción… imposible, sería  como ponerse la soga al cuello el mismo. 
De seguir así como vamos, degenerando la palabra, el siguiente párrafo sacado de una conversación entre amigas no causaría ningún asombro:

—Marica, ¿terminaste con el marico ese que andaba con mariqueras contigo?
—Claro, marica. Ese era un mariquito hijo de la gran marica… ahora estoy saliendo con tremendo maricón con carro y  que no anda con mariqueras.
Lo misterioso del asunto es que  ellas parecen entenderse sin complicaciones… quizás por la entonación, las muecas, o los gestos al hablar porque dudo que se deba al desarrollo de la intuición o a transmisión de imágenes mentales. De ser así el caso sería conveniente entonces convertirnos en meditadores y utilizar el silencio como medio de comunicación, donde el Marcel Marceau más avanzado sería aquel que logre hacerse entender mejor y, ¿para qué? , ya no sería importante el hecho de si la palabra es impecable o no.

  Y reflexionando me cuestiono si aquella frase de que "nacimos en pecado" , que inventaron los más pícaros para mantener sometidos a los más ignorantes mediante diferentes dogmas convertidos en religiones, no podrá aplicarse también al lenguaje…  O sea, que la lengua ¿también nace en pecado? De ser así, pues que Dios nos agarre confesados... aunque, ¿cómo confesarnos con Él cuando sabemos que la palabra más impecable es aquella que no se dice porque no implica juicio?


Henrique J. Albornoz Miliani
Septiembre 2014

20 ago. 2014

Nano nano


Hace poco publiqué espontáneamente en mi página de Facebook una especie de obituario al gran Robin Williams en reconocimiento a su transitar por este planeta y a su decisión de dejarlo voluntariamente. Esa entrada recibe algunos buenos comentarios, muchos " me gusta" y diferentes interpretaciones, corroborando aquello de que el lector es parte de lo que lee, que el libro existe --en este caso la Letra-- apenas alguien abre sus páginas y posa sus ojos conscientemente sobre ella -- y de que las palabras tienen diferentes interpretaciones: Dante cree que cada pasaje de la Biblia tiene cuatro sentidos, Enmanuel Swedenborg sostiene que cada palabra del libro inspirado por el Supremo Espíritu tiene por lo menos dos sentidos.

Escribo en presente porque creo como Swedenborg que la vida no termina en este espacio tiempo y que la salvación de alma depende, además de la conocida y aceptada religiosamente, la ética, de lo intelectual... agregando la otra salvación, propuesta por William Drake, mediante el ejercicio del arte.

Para no extenderme en este aspecto que tomaría el efímero tiempo de un gran trecho, simplemente publico lo que ya plasmé en Face dando por sobrentendido que un personaje de tal talla ética, intelectual y artística ya debe estar en un Paraíso activo conversando con, o entreteniendo a, ángeles y seres de gran dimensión.



!Nano nano!. 



Quien pensaría que un actor que trasmitía alegrías y esperanzas, un personaje que regalaba sueños y ganas de vivir incluso a los más incapacitados o minusválidos mentales, se quitaría la vida con una cuerda.


¿Robin que te pasó? quizás tu alma sutil de pájaro, reflejada en tu nombre, no aguantó el peso de la hipocresía y de la falacia mundial, quizás le encontraste la caída a la Mátrix y decidiste partir hacia un mundo más vívido a este que intentan volver ceniciento y explotado, justificado con frases de memoria volátil: "Siempre ha sido así"...
Se perdió otra gran oportunidad de seguir sembrando sueños aún después de haber desfallecido, ¿no leíste el poema de Kipling?, o a Twain que tanto imitabas, o a algún genio de la generación perdida, ¿por qué te convertiste en personaje de Faulkner? Si tan solo con tu dinero hubieras volado a Caracas y con tu nariz de Patch Adam, tu fuerza de Popeye y con el arsénico de algún personaje, accesible para ti, hubieras limpiado esta ciudad de algunas "ratas", sí, posiblemente te hubieras infiltrado en Miraflores ofreciendo hacer una película del Circo Interactivo que cautivaría a muchos borricos y desde esa posición hacer la limpieza...
pero no... preferiste la cuerda al cuello, dejando a muchos en la cuerda floja donde los humoristas caminan con suelas embarradas de vaselina...
Otro que nos deja haciéndonos notar que "esto" es tan incoherente... ¿o será que simplemente ha sido programado así?... me voy más por la segunda opción porque prefiero creer que los pendejos se acabaron con aquel Viernes negro y que esas fantoches que veo con cara sonriente haciendo cola para comprar pañales no son más que un programa de un hacker desconocido, una ilusión de un mago criollo o una pataleta de un dios infantil fastidiado que se recrea en sus personajes a medio acabar...
Gracias Robin por hacernos pasar gratos momentos cuando se necesitó de ellos, quizás no tanto como ahora; pero lo intentaste y te desprendiste de la vida como la oreja de Van Gogh a un cuerpo golpeado e incomprendido.

26 feb. 2014

Las tres palomitas

Las tres palomitas




A petición de algunos lectores que seguían mi escritura recibí una entrevista de un periodista, de cuyo nombre no quiero acordarme, la cual no fue publicada en su revista, pero la escribo continuación:

--¿Por qué ha dejado de escribir en papel?
--No he dejado de escribir en papel, es que con la escasés que hay en Venezuela, --o vamos a sincerarnos: acaparamiento de divisas con fines oscuros, divisas que antes se destinaban a importar este tipo de insumos--, es posible que mi novela o libro se utilice como papel tolete…
-- Será toilette…
--Es lo mismo ya que con una rodilla en tierra y en posición de cubito abdominal no se nota la diferencia entre un papel o un tolete. La RAE, o sea, la real academia española --no la IRA por si acaso un error mientras transcribes---, todavía no intervenida, gracias a Dios, se ocupará en su momento de ese nuevo sinónimo.

Ante la imagen de chaleco Montecristo viejo colgado en un armario nuevo "ármalo-tú-mismo" comprado en Makro, que se dibujó en el rostro del periodista, me vi en la obligación de corregir la broma... que, aunque no tan cínica como las del lenguaje de los mediocres que gobiernan, se pudiera prestar a malentendidos
-- No, mi amigo, es jodiendo... el asunto es que no me han publicado otros libros, una excusa de una editorial es por la falta de papel, y otra es que a algunos de esos correctores arrimados al chanchullo les incomoda un personaje que no tiene pepitas en la lengua para decir unas cuantas verdades que él ha vivido a lo largo de su existencia.
--Se podría saber ¿quién es ese personaje que maneja la verdad?, me imagino que ha de ser la de él mismo porque cada quien maneja su propia verdad.
--Por razones de censura me reservo el nombre, o mejor dicho llamémoslo El Innombrable…
--- ¿Qué?... ¿el comandante?
--Aunque algunos aseguran que comandó demonios, no es ese quién tú piensas, que ni siquiera tuvo tiempo de despedirse, ni de enviar un mensaje de unión... razón por la cual poco a poco su protagonismo se hundirá en una fosa histórica y no como él quiso quedar... como una plast... ilina.
--Creo que mejor es moderar el lenguaje porque es difícir—expresó con acento oriental— que salga al ruedo esta entrevista.
--Sí, tranquilo no voy a hablar de penes, ni de libras, pero sí de mi libro…
--¿Podría darnos un adelanto de su libro?
--Bueno, la intención es llamarlo " Los siete pelos del diablo", pero de seguir estos obstáculos para su publicación, quizás se llame "Las siete canas del diablo…"
--Suena interesante y hasta lúdico, aunque, mi pana, te confieso, que no sé qué significa bien esa palabrita… pero a lo mejor muchos lectores saltan de pánico con tal título... los de La Atalaya a lo mejor no lo compran.
--La idea no es venderlo, la idea es leerlo porque trata sobre un juicio al Innombrable debido al efecto de siete pelos que lanza él mismo, diablo, en el planeta Tierra cada cincuenta años... y en estos diez lustros tienen que ver con Venezuela... es más bien un diablo picaresco, que sabe más por viejo que por cualquier otra razón, y que se defiende ante un jurado integrado por seres extraordinarios, esos dependen del cargo que se le impute.
-- Como por ejemplo….
--- Una de esos pelos es el de la reputación y el Innombrable se defiende y refuta la influencia que ejercen algunos personajes de la Cúpula Universal, entre esos Cronos, sobre la historia que se narra... es un cuento por cada pelo… Él tiene reputación de oler a azufre, pero en realidad esto no es así, este personaje es adicto a las caraotas fritas y sufre de incontinencia flatuléntica... si es que existe esa palabrita.

--Ahora cualquiera inventa una palabra... hablando de ese otro ser, Cronos, es el dios del tiempo, y es lógico que el tiempo todo lo intervenga… y ¿qué tal Dionisos?, ¿aparece en alguna historia?…
--¡Claro, mi amigo!, ¿cuándo se ha visto que la caña no ejerza influencia en el acontecer del país?… súbele el precio a la cerveza, o escóndela para que veas como termina de desplomarse esta Excrementocracia, ¿qué digo?, gobierno…
--¿No cree usted que tal sustantivo sea muy fuerte para incluirlo en un artículo periodístico?
--Bueno, defínelo tú y pon el calificativo que más te parezca… te lo dejo a tu criterio.
--¿Um... Tragedia?... ¿le parece bien?
--Sí, ya que hablamos de dioses griegos… pero, ya que algunos prefieren pasar la vista por un lectura menos coloquial te adelantaré alguna corta historia para el artículo
--Dale pues… lo grabo… play videotape...

--Esta es la historia de tres avecillas que surcan el aire como danzantes del éter ante el rostro que se atreve a mirarlas, la primera:
La palomita blanca
copetico azul
que ya no nos puede llevar
a ver a Jesús.

-- ¿Cómo es eso? ¿No hay boleto?, ¿El pasaje está muy caro? ¿o el efectivo que te dan no alcanza?
--- Ah, ya te diste cuenta, pero además de eso, le mocharon las alas...
--Aaaaaahhh...
--Y la segunda es una paloma de la mano de un niño, la inocencia del niño rubio y pobre ante la paloma cara, de la boca que silencia ante la palabra que no encuentra, del gesto a mostrar ante lo que no se puede publicar…
--Vio, con este lenguaje sí se podrá publicar algo y ¿la tercera?
--La tercera es una granujilla desvergonzada que se muestra tal como es… como el chisme de Quevedo, las bragas, la niña, la madre y la Prestobarba.
--No conozco esa inocente anécdota, pero puede pasar…
--Te explico brevemente: 


Una niña de recursos parcos
se encarama en una mata
a coger el tímido mango que de pintón se engalana,
sube sin pantaletas, o sea sin suaves bragas.
Quevedo, el prolijo autor, que por allí transitaba, notando la impubertad...
Un par de billetes verdes a la chiquilla entregó
para que  comprara prenda y cubrir su indiscreción.

--¿Con dos billetes de a veinte?, ¿cuándo fue eso?, Eso no alcanza ni para un caramelo, ni que fueran dólares… ah ya entendí… eran gringos…

--Silencio, mi pana, no interrumpas, continúo:
¡Mi niña de´onde has sacado tanto en la pelazón!
Le dijo su madre al verla entrar y al colocar en la mesa aquel tesoro mayor
Porque comparando esto con nada… tiene mucho de razón…
Y al otro día la doña, sin acto de magia alguna... las bragas: desvaneció.
Se encarama en la mata´ e mango al ver al prolijo autor.
Quevedo que acostumbraba siempre a lo alto mirar
intentando con ese gesto alguna idea atrapar;
en vez de lo que esperaba se topó una oscuridad...
Y pidiéndole a la dama que bajara de aquel ramal,
Le otorgó un par de monedas
Y dijo con sobriedad:
¡Recibid este obsequio y comprad una Prestobar!

--Mi pana, es una Prestobarba, te faltó la a.
--Deberías parecerte a una elipsis para que entiendas.
--Y entonces ¿qué tiene que ver esto con la entrevista?
--Resumiendo, son tres palomitas para pintarlas y que colocaré en mi muro... por si tú no me publicas…
La primera es para aquellos que se toman un vacación breve y dejan la protesta a cambio del efluvio de cebada y  de otros vapores en una playita…
La segunda es para pintársela a aquellos inocentes que creen que aquí todo está bien y qué no pasa nada... Pues sí está pasando y no hay que abandonar la protesta, ya incluso el sonido de las ollas los desconcierta... que hasta envían a pistoleros a silenciar los metales…

Y la tercera es para pintársela a una gran parte de la población que no tiene dignidad y que desconoce esa palabra, a esos militares que sólo sirven para cuidar papel tolete, a los comprados con una migaja de lo que en realidad les corresponde, a los cómplices de toda esta corrupción, hurto, robo y violación de derechos y leyes, que se contarían por millones… por aquello de que quién apoya, ve y no denuncia, o se hace la vista gorda – aunque para el Supremo no hay nada oculto— sostienen y comen de esa mata de frutas podridas.
--Verga mi pana, no puedo pintarte ese panorama en mi artículo.
-- Pues ya llegará su momento, como el de los angelitos negros y ve a ver si pintas con el lápiz venezolano y no con ese otro extranjero caribeño.

Y así concluyó la entrevista.
Como regalo adicional les dejo las tres figuritas a quién le corresponda según lo anteriormente expresado.


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